Los principales errores de pensamiento que generan ansiedad

Generamos respuestas emocionales ante las interpretaciones que realizamos de los diferentes estímulos y situaciones o circunstancias que nos rodean. Estas respuestas emocionales o estados obedecen a una realidad interpretativa (basada en tu historia de aprendizaje, experiencias propias, etcétera) que, en la medida que se aleja de la realidad perceptiva (la objetiva o descriptiva, la que perciben nuestros sentidos sin interpretar), puede producir malestar psicológico como la depresión o ansiedad.

Según pienso, así temo

Basándonos en que sentimos según pensamos, que la ansiedad es consecuencia de pensamientos sesgados y que al modificar la manera de pensar o interpretar el mundo que te rodea cambiará la forma en que te sientes (ideas de las que parte el marco de la Psicología Cognitivo-Conductual), tiene sentido concluir que una parte importante de la intervención psicológica va a consistir en trabajar sobre esa interpretación sesgada o errónea que has aprendido y a llegado a ser angustiante y más perjudicial para tu salud mental y bienestar psicológico.

Es decir, si de todo el torrente de pensamientos (que son muchos, muchísimos y de la mayoría no somos conscientes), te cuestionas o juzgas a ti mismo/a acerca de esos pensamientos concretos que en un momento dado te sobrevienen y te inundan, como por ejemplo cuando algo nos preocupa, le damos vueltas y se genera una carga emocional que se asocia a dichos pensamientos los cuales, dicho sea de paso, son solo eso, pensamientos, no siempre tienen un motivo concreto por el que aparecen, en ocasiones pueden ser desencadenados por un suceso externo. No los controlamos en absoluto. Estos pensamientos forman parte de ese torrente o actividad cognitiva normal, pero es el juicio que emitimos (p.e.: “no tendría que pensar eso”…”si lo pienso, significa algo horrible de mi”…) lo que va a hacer que nos sintamos mal. Digamos que en ese momento en el que juzgo lo que pienso, estoy poniendo mi foco de atención en eso pensamientos concretos que pasan (de neutros) a ser negativos gracias a ese juicio de valor que emitimos. Además, a nivel de conducta vamos a llevar a cabo intentos (bastante contraproducentes, por cierto) de suprimir dichos pensamientos que pasarán a ser intolerables y que, paradójicamente, vendrán con más fuerza, lo que produce un buen abanico de emociones desagradables o incluso que nos resultan insoportables. Una vez constituido el bucle (p.e.: “no quiero pensar en ello pero no puedo evitarlo”…”es que pienso todo el rato en cosas que no quiero y no sé cómo pararlo ya”…).

…todas las personas sesgamos la realidad puesto que tenemos nuestra propia historia de aprendizaje

A tenor de lo señalado más arriba, la interpretación que se elabora sobre el mundo está mediatizado por esos sesgos cognitivos que dan lugar a unos pensamientos que son filtrados por dichas distorsiones o errores de cognición. Se hace de manera automática tras aprenderlo y practicarlo mucho (durante años, sin cuestionarlo puesto que es la forma en que aprendemos a entender y dar sentido a nuestro entorno), de manera que no somos conscientes ni siquiera de ello. Estos errores suelen repetirse y estar más presentes cuando te sientes angustiado/a o preocupado/a. Los que más detectamos son:

  • Adivinación del futuro: cuando anticipo que va a suceder algo terrible o que para ti es muy comprometedor.
  • Lectura de pensamiento: cuando “adivinamos” lo que la otra persona está pensando de uno/a mismo/a, que nos está juzgando (esto genera muchas veces un nivel de activación alto)
  • Magnificación: o catastrofización, es decir, dar por supuesto que una situación es terriblemente peligrosa o es una catástrofe
  • Etiquetación: consiste en poner una etiqueta, de manera que “encasillamos“, sin que realmente se tenga en cuenta el conjunto de la personas
  • Personalización: básicamente consiste en reprocharse un fallo cometido, por ejemplo. Genera un sentimiento de culpa muy grande.
  • Razonamiento emocional: es cuando se razona en función del estado o emoción que siento.
  • Los “debería”: cuando nuestro diálogo interior incluye la crítica rígida, que determina cómo se tiene que sentir y lo que no tiene que sentir (como si tuviéramos algún tipo de control sobre las emociones…que no)

Modificando la forma de pensar, cambiará la manera de sentirte

Así pues, todas las personas sesgamos la realidad puesto que tenemos nuestra propia historia de aprendizaje. Cuanto más sesgo o margen de error, más me engaña mi cabeza. Por ese motivo, es recomendable no creer todo lo que se piensa. Por tanto, modificando la manera de pensar, cambiará la manera de sentirte.



Es importante acudir a un psicólogo experto en ansiedad y depresión para que pueda evaluar tu caso y así, de ser necesario, comenzar un tratamiento psicológico para poder recuperar tu salud psicológica y bienestar.

Reserva cita para comenzar tu Psicoterapia en Madrid Centro.

Psicologa en madrid centro

 

PSICOTERAPIA MADRID CENTRO
C/Mejía Lequerica, 3 – Madrid
T. 668 823 484
http://www.psicoterapiamadridcentro.com



Publicado por Psicoterapia en Madrid Centro | Psicóloga Lydia Brea

Inicié mi trayectoria laboral en el ámbito privado, en la ciudad de Madrid, donde actualmente tengo mi consulta y desarrollo el cargo de Dirección y Coordinación de Psicoterapia Madrid Centro, con sede en Alonso Martínez, así como en el Gabinete de Perito Psicólogo Madrid. Licenciada en Psicología, especialidad en Psicología Clínica. Posteriormente, me he especializado en Terapia Cognitivo Conductual, Atención psicológica a víctimas (de maltrato y de violencia), Forense, Emergencias psicológicas, Hipnosis Clínica y Psicoterapia Infanto-Juvenil. Experta en Psicoterapia de Ansiedad y Depresión, con amplia experiencia en la evaluación e intervención con pacientes que presentan trastornos emocionales, llevo a cabo la intervención ante diferentes cuadros sintomáticos: agorafobia, trastorno de adaptación, hipocondría, ataques de pánico (o angustia), trastorno obsesivo compulsivo (TOC), trastorno de ansiedad generalizada (TAG), fobia específica, fobia social, somatización, trastorno por estrés, y diferentes formas en las que se manifiesta la ansiedad; también ante trastornos depresivos (mayor y distímico), duelo no resuelto, ruptura de pareja, trastorno de la personalidad, etcétera. Especialista en el área de la Psicología Forense, a través de la Universidad Complutense de Madrid, donde cursé el Máster en Psicología Clínica, Legal y Forense y, casi una década ejerciendo en esta rama de la Psicología, dispongo de alta cualificación y experiencia en la elaboración de dictámenes periciales, su ratificación en sala y asesoramiento técnico a profesionales del Derecho y de la Psicología. Llevo a cabo actividades como docente de Psicología Forense en la Universidad de Navarra y el Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla la Mancha (COPCLM). En la actualidad, soy miembro de la Sección de Psicología Jurídica en el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y en PsiJur. Durante tres años, he formado parte, como miembro experto, del equipo de investigación de homicidios por violencia de género de la Secretaría de Estado de Seguridad (SES), Ministerio del Interior. Continúo en constante formación a lo largo de mi carrera con diferentes cursos de Expertos Universitarios, investigaciones y multitud de formaciones específicas en distintas áreas, ya que considero la formación un pilar básico para el ejercicio de mi profesión. www.psicoterapiamadridcentro.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: